Las ideas tienen que ser fáciles de entender, es decir que
para ello debemos escribir con cierta coherencia. Tienen que estar ordenadas y
relacionadas entre si, tienen que guardar cierta lógica y no dar saltos brusco.
El texto debe de tener claridad.
A esta claridad le sumaremos la sencillez sin caer en lo
vulgar. No hace falta buscar un vocabulario artificioso, palabras que nunca saldrían
de tu boca, no caeremos en lo coloquial pero si le daremos al texto un toque fresco
y personal. Para llegar al toque fresco y personal dejaremos que nuestro inconsciente
escriba, luego a la hora de corregir buscaremos esas frases vulgares y trabajaremos
en ello, sin olvidar el toque fresco y personal sacaremos de debajo de cada
palabra su sencillez.
Ya tenemos dos aspectos de las características de un texto:
CLARIDAD + SENCILLEZ
Pero hay otros dos aspectos que debemos mencionar
El primero de estos dos últimos y no menos importante que los
anteriores; es la concisión, la brevedad y los pleonasmos, las repeticiones. Debemos
evitar palabras que el texto no precisa. Como digo en otros post, debemos de
trabajar el escrito, debemos ser alfareros y ser detallistas pero nuestro
trabajo no debe de tener exceso de palabras.
El segundo aspecto de estos dos últimos, más bien es un
consejo y es la consulta a los diccionarios. Mi madre decía que los libros no
muerden y cuánta razón tenía. Debemos de ser precisos a la hora de escribir y
consultar la terminología en un diccionario no está de más.
Bueno ya tenemos los cuatro aspectos que quería destacar a
la hora de escribir un relato o novela o cuento:
CLARIDAD + SENCILLEZ + BREVEDAD + PRECISION
Pero en poesía qué pasa con estos aspectos tan bien formalizados.
Pues pasa algo parecido. Un escrito poético debe de tener un lenguaje ordenado
(claridad y brevedad), un segmento rítmico y una regularidad de apoyos
acentuales (metro, rima, ritmo). En lo
particular me decanto por el verso libre donde predomina el lenguaje ordenado y
rítmico; no tanto el metro y la rima que son aspectos formales de la poesía.
No olvidemos que la poesía es la belleza a través de la
palabra. Para llegar a esta belleza debemos utilizar ciertos recursos de estilo
como los tropos o figuras literarias. Te recomiendo los siguientes aspectos,
que en su conjunto darán a tu escrito poético, belleza y armonía.

Comparación símil: Trata de confrontar dos cosas distintas,
si tienen algo en común mejor. Pero creo que es un buen ejercicio que no tengan
nada en común, así trabajar un poco más, perdiendo el miedo a esa hoja blanca o
página en blanco que tanto aterroriza a
muchos escritores.
Metáfora: es oro tipo de comparación o símil que le falta un
enlace el famoso COMO. Pero a mi parecer
en una metáfora más que buscar una comparación, debemos de buscar algo que
sugiera, que conmueva la imaginación de nuestro lector. Deberíamos asociar lo
que hace el personaje nuestro poema con lo que dice, de esa unión saldría la metáfora
perfecta.
Alegoría:
que es una metáfora pero seguida de un sinfín de comparaciones. Muchos
poetas la usan y no digo que este mal si logras un texto exquisito.
IMAGEN
+ COMPARACIÓN + METÁFORA + ALEGORIA
Un ejercicio para esa hoja blanca que tienes delante: busca
comparaciones entre los dados con sus números del 1 al 6 y el baño de tu casa.
Si se te ocurren
algunos más, adelante escribe sin miedo. Te dejo dos en laces a otros post que
te podrán ayudar:
SUERTE EN ESTA AVENTURA. BUCEA EN TU UNIVERSO, CONFÍA EN TI Y ESCRIBE.
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SE FELIZ.
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