viernes, 17 de abril de 2015

AUSENCIA


El viento detenido en  los huesos del pasado
hace que te reveles al instinto de olvidar.
Te arrastra y secuestra ese enjambre de ruidos
que escarban el alma del carril y desequilibra
la oscuridad del paisaje.

Ese viento,
el mismo viento que te hace libre 
separa tu mar de mi tierra,
mis ganas de tus caprichos.
 
Hace que escondas ese ruego de amar
en la cumbre de la conciencia,
en tanto yo tiemblo

en la ausencia de tu mano.

Publicado en El Tren de Abril, año 2014