viernes, 28 de abril de 2017

El laberinto y los cuerpos


I
Silabeo del caer, del estar suspendido en el aire,
de la voz que narra el germinar de la vida.
Las manos chispeantes que pueblan el alma del artista
afloran a la inmensa blancura del enredo
donde la tristeza es polvo de algo que esta quieto.

  
II
Ahondar el sentimiento
al suspender la vida  en el laberinto, 
en esa  línea de la palabra donde las horas y la noche
se conjugan en serenos parpados.

El silencio vaga en el límite del grito y los viejos libros
mientras;  el artista encadena el pincel a su mano.
Abre a la mujer en su frondoso valle
-pero todavía es temprano-,
el aire no se quiebra en  las calles
cuando la música, el fuego y el dulce reino de las caricias
cabalgan dejando su huella en un  lienzo que aún pregunta.

La hora se quiebra, el aire trae  el retoque final 
como palabras salidas del verbo
y todo vuelve a la normalidad

cuando el sol desgarra a la nube de la noche.

Graciela Giráldez, 2014. Colección Por Amor al Arte de la ALP.

El laberinto y los cuerpos

lunes, 24 de abril de 2017

Semejanza


A mi padre



Cuando arda la razón en la frontera,
masticaré la hierba para callar las palabras
y seré esa sombra ahuecada que adopta mi ternura
en ese instante que el aire pierde su equilibro.
Seré el camino que  flota  en el azul que te cobija
y mis lágrimas, dolor de tus ojos
se  propagaran sobre la tumba,
mientras el pecho abriga la resonancia de tu voz.
Seré esa división del alma que se refleja en tu cielo
donde una flor duerme en el tiempo.
Seré ese segundo que oculta la media noche 
y desde lo alto
sellaré ese ángulo de nuestra semejanza,
donde los pájaros duermen y se vuelven invisibles.
Y allí,
en lo alto,
quedarán inmóvil para siempre  tus parpados en mi mirada,
que aprendió a volar con tus alas
que jamás dijeron no,
ni nunca

frente a mi futuro.

Publicada en el año 2014, conjuntamente con la ALP. 
En la colección "Locus amoenus"

Semejanza

Revista Brotes Digital Nº 36

Aquí comparto otra tirada de la revista brotes digital donde han publicado otro de mis relatos en la sección "Aventuras en verso" Página nº 20 

Pinchar sobre el título para acceder a la revista: 

Las manías de doña María  

martes, 21 de marzo de 2017

El yo poético y la voz del narrador


El poeta suele hablar en primera persona cuando crea el poema, es decir, en un yo poético. Recuerda siempre que, un poema se construye desde los silencios, de la distribución de las palabras en el papel, la medida, la sonoridad de las palabras y la relación de los significados de cada palabra y dicha construcción en el universo del poeta, la expresión de su sentimiento, la mirada que tiene del mundo, etc.
Existen tres niveles de comunicación en un poema:
Una interna, establecida por los personajes.
Una externa, entre el autor y el lector reales.
Una comunicación que media entre los dos anteriores que son el autor y el lector implícito.
El yo aparece en el poema. Esta primera persona puede identificarse con el autor real, esto es la primera persona propia. Después está la primera persona ajena, este yo no puede identificarse con un autor real, es una voz ficticia tanto en el título como en el texto. Luego está la primera persona generalizada,  es cuando aparece un “nosotros” que es el ser humano, es un “yo” portavoz.
El yo en segunda persona:  
1º Determinada o propia: El poeta se dirige a alguien que podemos identificar y que es capaz de recibir la comunicación que se dirige.
2º Imposible o impropia. El poeta se dirige a alguien que no puede recibir el mensaje.
3º Auto comunicación: es el tú que es un yo, el poeta se dirige a sí mismo.
4º Generalizada: es una segunda persona plural. Aquí hay dos posibilidades, el poeta se dirige a un interlocutor universal o se dirige a un vosotros determinado.
El yo como tercera persona: Estos son poemas donde no hay un emisor ni destinatario y puede que no aparezca la visión del poeta.
Esto sería en poesía. En narrativa también existen distintas voces y se pueden dividir en dos grandes grupos.
1 - Narradores internos: Forman parte del relato, es la primera persona del singular (yo). El narrador es el que cuenta la historia. Pueden saberlo todo, puede ser el protagonista como un personaje secundario, en cualquier caso hay que tener claro que narrador usamos al empezar la historia.
            Protagonista: Narra él. Ocupa un lugar central en la narración. Cuenta la historia en primera persona y el lector conoce todo sobre él. No puede penetrar en la mete de otro personaje. No puede estar en dos sitios al mismo tiempo (siempre que sea humano, cambia si es un ángel o un marciano). Se identifica con el lector. Se hace cómplice con el lector.
            Secundario: Este personaje es el segundo en importancia en el relato sin apenas papel de acción, cuenta la historia de otro y tiene que ser importante para él: Es un narrador en primera persona, pero no es protagonista. Salvo casos excepcionales no puede conocer los pensamientos del protagonista ni penetrar en la mente de ningún otro personaje. La diferencia con el protagonista sabe menos de los hechos y casi todo de oídas y muchas veces se ve obligado a interpretar y suponer cosas. Hay que definirlo y conocerlo bien, su voz será el filtro entre lo ocurrido y el lector.
2 - Narradores externos: Es la tercera persona (él, ella, ellos). Cuentan la historia pero desde afuera de la acción. Se sitúan fuera de la historia. Narran en tercera persona. No aparecen en la misma y no forman parte de ella. Los podemos clasificar según la información que poseen.
            Omnisciente: Utiliza la tercera persona para contar la historia. Reproduce los pensamientos y sentimientos de cualquier personaje. Puede interpretar para el lector la apariencia de los personajes. Puede estar en todas partes. Sabe cosas que los personajes ignoran. Puede hacer reflexiones, opinar y juzgar. PERO HAY QUE TENER CUIDADO CON: Que el narrador disfrace o deforme información vital para que la trama decaiga. No caer en la manipulación de los personajes por parte del autor, que los fuerza para que estén al servicio de la historia. No exagerar hasta el ridículo la omnisciencia o la omnipresencia y colocarse por encima de las facultades humanas de los lectores, puede restarle credibilidad a la historia.
            Omnisciente sobre un solo personaje: Lo sabe todo generalmente sobre el protagonista hasta sus pensamientos en el género del relato, es el narrador que puede acceder solo a la mente del personaje pero no a la del resto, no se conoce el poder de juzgarlos es la forma del narrador omnisciente más usada.
            El observador externo que es el narrador cámara: que no puede leer los pensamientos de los personajes.
            El narrador editor: Se convierte en editor y hace público el papel que le han confiado, juzga, opina sobre la historia que ha hallado. La mayor dificultad que hay y diferencia del narrador al narrador editor es la voz de manera que tanto el lenguaje como el estilo tienen que ser diferentes.
Bueno hasta aquí este post, el tema da para mucho más pero no quiero aburrir, así que hasta la próxima entrada.

SUERTE EN ESTA AVENTURA. BUCEA EN TU UNIVERSO Y POR SOBRE TODO CONFÍA EN TI Y ESCRIBE.