Si estás a punto de abandonar tu historia, lee esto:
No importa cuánto dudes, cuánto borres o cuántas veces sientas que no sirve.
Cada palabra que escribes deja una huella, aunque nadie lo vea.
A veces el problema no es la historia. A veces el problema es la voz que te dice que no eres suficiente.
Escribe igual! Con miedo, con cansancio, con dudas.
Cada frase es un acto de valentía: muestras lo que sientes, arriesgarte a ser tú misma/o.
No importa si el mundo no lo entiende hoy.
Lo importante es que tú lo dijiste. Lo escribiste. Porque quizá tu historia no te salve hoy… pero mañana puede salvar a alguien más.
Y eso ya cambia algo: cambia tú.”
Y eso ya cambia algo: cambia tú.”

Comentarios
Publicar un comentario