Pedazos de mí
van por la casa,
rotos,
remendados
descocidos.
La soledad los espanta,
lloran,
sufren,
gritan.
Necesitan el calor
de esa hermana
que aconseja.
De esa amiga,
que escucha y calla.
De los que me quieren.
Pedazos de mí
vuelan por el aire.
Son suspiros de añoranza.
Pedazos de mí
buscan consuelo en una tierra lejana
a la que tuve que emigrar,
dejando mi ciudad y con ella
parte de mi alma.
Graciela Giráldez
Del poemario “Raíces”
Hola hermana estamos iguales desde que te fuiste te amo y te extraño tambien Amparo
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